lunes, 10 de octubre de 2011

Guerreros del siglo XXI

Día 17

Si, ayer no escribí nada, ¿Por qué soy un flojo y un perro? No exactamente, más bien fue porque el demonio no me dejó escribir, ¿Que si hablo de Satán? No, hablo de los Sims por supuesto. Vosotros os preguntareis, ¿Qué hace un tipo tan masculino y varonil como yo, jugando a los Sims? Pues bien simple, me enganchó mi novia que ella nos ha hecho en los sims y yo no quería ser menos, lo curioso es que de momento estoy enganchado, pero eso me entretengo en mis tardes vacías.

Aún así, no quería hablar hoy de eso, hoy quería hablar de un tema, que quizás muchas mujeres no entiendan, el tema es los sentimientos de los hombres, hay muchos de nosotros que parece que no tenemos u otros que parece que tenemos en exceso, pero no es eso a lo que me refiero, con el paso del tiempo todo hombre, medianamente humano, es decir, que sienta algo por alguien normalmente, debe construir una especie de armadura anti-sentimientos a su alrededor, ¿Para qué? Para evitar sufrir a veces, o al menos mostrar sus sentimientos hacia los demás, es ese el motivo por el que a veces los tios parecemos no tener sentimientos o sentir indiferencia hacia las cosas, porque nosotros en lugar de que nos afecte y nos de una bajona, preferimos intentar que nos rebote, aún así hay veces que en dicha armadura se quedan grietas y rajas, por las que dejamos salir el amor que almacenamos dentro y los buenos sentimientos, aunque hay veces que por dichas grietas entran lo que queremos que reboten.

Hoy he visto un ejemplo claro de ello, un amigo, el cual parecía haber superado perfectamente una ruptura con una chica, ha sido verla junto a otro y he visto como su armadura de sentimientos se ha resquebrajado ante mis ojos, le he visto cambiar su gesto y preocuparse. Los hombres también tenemos sentimientos, solo que nos resguardamos tras una coraza que nos proteja ante los golpes que nos da la vida, más de una vez nos vemos derrumbados aunque intentamos que sea en soledad, no podemos mostrar debilidad, al menos sentimentalmente hablando.

Yo mismo me he sorprendido a veces, subiendo el animo, "tapando dichas grietas" creadas por el empuje de la vida, muchas veces me he sorprendido con los pelos de punta y la garganta a punto de romper y suspirando, calmándome  intentando comprender las cosas y que mi armadura las repela, aunque hay veces que no podemos hacerlo y simplemente nos sentimos abatidos, aunque también nos puede pasar que de reforzar dicha "armadura" acabemos cerrando las grietas, al menos parcialmente y nos cueste sacar nuestros sentimientos, es un riesgo que a veces hay que correr, pero bueno seguiremos siendo caballeros andantes.

Tan solo me queda decir, ánimo I! Tu puedes!

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