Día 11
Hoy quiero hablar de varias cosas, una de ellas es algo que me fastidia bastante, esa cosa, es que mis padres siguen tratandome como un niño de 10 años, a pesar de tener ya casi 23, sin embargo, me exigen lo mismo que a uno de 23, aunque no me cuentan la mitad de la historia.
¿Por qué digo esto? Pues porque la mayoría de las cosas no me la cuentan, por ejemplo, hace cosa de 5 años me enteré que mi abuelo materno sufría de los nervios y que tenia algunos problemas mentales, hace algo menos me enteré de que mi madre tiene Lupus o un sindrome de nombre extraño, el cual hace que tenga problemas de circulación, que a la vez es posible que yo lo herede, pero a ellos no les parece suficientemente importante para decirmelo o no les parezco suficientemente maduro para afrontarlo, siempre me entero de las cosas con segundas, como por ejemplo cuando mi abuelo paterno enfermó y perdió el norte, me tuve que enterar de que tenía locura no se que en la jerga de los psicologos, era algo obvio, pero ¿Por qué mi padre nunca me lo dijo? Para ellos sigo teniendo 10 años y no estoy capacitado para afrontar el mundo, pero bueno, me fastidia en sobre manera.
Aún así, no quiero hablar solo de eso, esto solo era un inciso, me gustaría hablar de la importancia de los recuerdos, pienso que el peor castigo que se me podría dar, sería que tuviese Alzheimer, ¿Por qué? Le doy mucha importancia a mis recuerdos, a lo que conozco, a lo vivido, y como dije ayer mirar atrás y darme cuenta de que estoy viviendo mi vida como quiero. ¿Como sería mirar atrás y no ver nada? Todo en blanco, supongo que así es como debió sentirse mi abuelo cuando perdió el norte, era una persona muy cariñosa y alegre, a pesar de que había pasado media vida trabajando, además cuando te miraba se notaba que te quería mucho, tengo muy buenos recuerdos suyos, pero, había veces que cuando iba a visitarlo a la residencia, se me caía el alma a los pies, aunque en mi cara hubiese una sonrisa perpetua, es doloroso ver a la persona que ha cuidado de ti, que de repente no es capaz ni de comer solo, o de levantarse de una silla de ruedas, o que le miras con ilusión, pensando que te va a reconocer y te mira como a un extraño o le das dos besos y notas que el no sabe quien eres, es doloroso, he de confesar que a veces me dolía verlo así, pero por eso digo que los recuerdos son lo más importante que tenemos, aunque solo seán reacciones o "chispazos" en nuestro cerebro, pero creo que es lo que nos reconoce como lo que somos, como hemos vivido.
En mi mente hay miles de recuerdos, algunos buenos y otros no tanto, desde luego me estoy planteando hacer una seccion de recuerdos, ya que para saber recorrer el camino, hay veces que hay que mirar hacia atrás y recordar... Mis recuerdos me hacen ser quien soy, como diría Ortega y Gasset, yo soy yo y mi circunstancia.
Ultimamente estoy teniendo muchos recuerdos muy buenos, que almaceno en mi mente, la mayoría son junto a mi gente, aunque sobre todo junto a ella, hoy sin ir más lejos, hemos estado hablando de nuestros recuerdos, de nuestros pasados y que nos evocaban esos recuerdos, confieso que me he sentido celoso, pero se que ella me quiere y que esta conmigo, él ya perdió su oportunidad, al menos esa.
En resumen, creo que son nuestros recuerdos los que nos hacen ser como somos, eso y nuestro entorno y posibilidades de futuro, es decir, recuerda tu pasado, vive tu presente y sueña con tu futuro.
P.D: Se que nuestro primer beso no fue tan de pelicula como tu primer beso, la diferencia esta en que en los mios doy parte de mi alma en cada uno de ellos, para que así, no solo recuerdes el primero, sino el primero y mil mas =) Siempre, Uno y mil...
No hay comentarios:
Publicar un comentario